Esta fiesta no termina

Señoras y señores,

Tal y como anuncié en el pasado post, esta fiesta no termina. Simplemente, tenemos un nuevo salón de baile.

I love protocolo está a vuestra disposición en la página web de la revista ELLE.

Seguid este enlace:

Iloveprotocolo.blogs.elle.es

Y continuemos bailando hasta que salga el sol.

Gracias por leerme,

Marina

De Buckingham a Balmoral

Todos los años, cuando se acerca la Navidad, la reina Isabel hace las maletas y abandona el palacio de Buckingham para pasar las fiestas en el castillo de Balmoral. Deja un palacio maravilloso en el centro de Londres y se muda a un bucólico castillo escocés. No tiene malas opciones Her Majesty, verdad?

Pues eso es lo que se dispone a hacer yours truly. No, ni me voy de vacaciones (todavía) ni tengo un castillo en Escocia. Pero sí voy a abandonar un sitio estupendo, WordPress, para alojarme en otro maravilloso.

Señoras y señores, a partir del próximo lunes I Love Protocolo estará a su disposición en la página web de la revista ELLE. Seguiremos hablando de protocolo, eventos, comunicación y etiqueta. Siempre con la mejor de nuestras sonrisas…Me acompañan?

Feliz fin de semana.

Gracias por leerme,

Marina

Smoking Club

Hubo una época en la que fumar era un símbolo de glamour y elegancia. No tenemos más que recordar, por ejemplo, a Marlene Dietrich sujetando un cigarrilo con la mano cubierta de joyas, envuelta en un halo de misterio y sofisticación. Fumar era cool.

 

 

Fotografía: Cinexim

 

A día de hoy, los fumadores son los parias de la sociedad. Fumar en lugares públicos,  no sólo está prohibido sino que, además, fumar está mal visto. Los pulmones limpios están ganando la batalla al vicio.

No seré yo, asmática y no fumadora, quien haga apología del cigarrillo. Pero yours truly hace lo que sea por sus fieles lectores (Hola mamá!!) y la semana pasada asistí, en muy buena compañía, a un Cigar Club.

Los Cigar Clubs, o clubs de puros, son en cierta manera primos lejanos de los clásicos Gentlemen Clubs donde se reunían los caballeros de la alta sociedad inglesa (no confundir, please, con la acepción americana que se refiere muchas veces a un club de streap tease) Estos clubs eran, en el siglo XIX los puntos de reunión de los políticos, intelectuales y aristócratas de la época. El “todo Londres” acudía al White´s o al Brook´s. El “todo Londres” que no fuera una mujer, claro, ya que éstas tenían la entrada absolutamente prohibida (el nombre “Club de caballeros” no es en vano). De hecho, tampoco era fácil para cualquier buen señor llegar a ser miembro de los clubs más elitistas. Los procesos de admisión eran muy rigurosos. Por la zona de St James (donde se concentra la elite de estos clubs) aún ronda la leyenda del club que denegó la membresía al mismísimo príncipe de Gales…. Para más inri, el socio que propuso al príncipe  tuvo que abandonar el club ya que la persona que había propuesto no fue admitida (vaya carita que se le debió de quedar…).

Pues bien, a estos clubs de tan fácil acceso, además de a escaparse de su santísima esposa,  se iba a comer, a beber, a apostar, a comentar las novedades de la vida pública y a fumar. Después de la comida o la cena, los caballeros, copa en mano, accedían al “smoking room” donde encendían sus puros, pipas o cigarrillos (las grandes mansiones de la época también tenían su propia smoking room, también normalmente vetada a las señoras). Estas habitaciones contaban con grandes cortinajes de terciopelo destinados a absorber el humo y los olores del tabaco. Antes de acceder a la smoking room los caballeros cambiaban la chaqueta de su frac (la etiqueta requerida para acceder a estos clubs. Mañana, tarde y noche) por una chaqueta más cómoda, con las solapas de raso para que la ceniza resbalara. Era la chaqueta smoking, especial para fumar (sí, ahora ya sabéis de dónde viene el protocolario “smoking”)

Fotografía: Patrick Murfin

 

Madrid, siglo XXI. A los Cigar Clubs se va a comer (estupendamente), beber (mejor aún) y (albricias) están encantados de recibir a señoras y señoritas. Y, por supuesto, a disfrutar del arte del puro. Todo esto sin necesidad de lucir un frac.

En un buen Cigar Club, nos recibirá un sommelier (o sumiller) de puros que nos aconsejará para elegir el mejor puro y nos enseñará cómo fumarlo. Vitola, calibre, fortaleza, aroma…son demasiados conceptos para una novata, mejor dejarse guiar por los expertos!!

Para los que estáis arrugando la nariz ante la perspectiva de pasar un rato en una habitación repleta de puros encendidos tengo una excelente noticia: los pesados cortinajes de terciopelo se han sustituido por estupendos extractores de humo, menos glamourosos pero mucho más efectivos, dónde va a parar! El broche de oro a mi experiencia en el Cigar Club lo puso una magnífica cata de vinos. Y sí, me fue posible percibir los aromas y sabores de un buen vino rodeada de puros encendidos.

Os animáis? Os recomiendo el Club Pasión Habanos, que además tiene su sede en la Casa de América, y sólo por eso la visita ya merece la pena. Eso sí, es sólo para socios.

Dos últimos apuntes. Uno que hará sonreír a mi neumólogo: mi experiencia en el Cigar Club se limitó a observar, aprender y tomarme unos vinos. El otro para mi “apoderado”…mil gracias por invitarme!!

Señoras y señores, olvídense de los malos humos.

Gracias por leerme,

Marina

El Puzzle

Hace muchos años, durante uno de esos veranos asturianos en los que la lluvia no da tregua, encontré un viejo puzzle de Las Meninas (La Familia de Felipe IV) con un número obsceno de piezas. Despejé una mesa y me dispuse a empezar por la “niñita rubia”. Cuatro tardes después, la infanta Margarita se parecía más a la versión picassiana que a la original. Volaron piezas y el puzzle volvió al armario. Eso sí, de ahí nacieron dos de mis grandes pasiones: el maestro Velázquez y montar puzzles imposibles, aunque ahora ya no juego con piezas de cartón…

Haciendo un fast forward desde aquellas tardes de infancia, ahora me dedico de manera profesional a encajar piezas en el lugar preciso o lo que es lo mismo, a montar eventos.

Al sentarnos frente a un cliente que nos propone un nuevo evento, lo que estamos haciendo, no nos engañemos, es aceptar un saco de problemas. Nuestro trabajo es encajar las piezas de manera correcta para que el puzzle tenga la forma que debe tener.

El organizador de eventos no es el iluminador del escenario (me declaro incapaz de cambiar una bombilla), ni el jefe de catering (soy vegetariana), tampoco son los impresores que producen las invitaciones (la impresora del despacho me odia) ni los que enfocan con la cámara al anfitrión de la velada (cámara réflex?? Qué es eso??).  Pero el organizador de eventos (el buen organizador de eventos, quiero decir) tiene nociones de iluminación, catering y lo que te rondaré morena. Es más, tiene la nada desdeñable tarea de hacer que todos esos profesionales trabajen en harmonía. Sólo así el puzzle quedará como en la foto de la caja.

En la organización de eventos no hay departamentos. Tú lo controlas todo. Para que se entienda, tú, sí tú, eres aquel al que acaban llegando todos los marrones a los que nadie sabe poner solución.

Por mucho que nos empeñemos, si la pieza no va ahí, no va ahí y punto. Si tratamos de encajarla a la fuerza la vamos a estropear y dañaremos las de su alrededor. Si somos muy bestias, igual terminamos encajándola donde no le corresponde, pero el puzzle se va a ver raro (cara picassiana de las Meninas) y, además, vamos a tener un hueco vacío en el puzzle. Por eso hay que ser muuuuuuy suaves con las piezas de nuestro evento, sin forzar (imprescindible en el organizador de eventos: atención al detalle, mano izquierda y paciencia infinita)

Este puzzle, va a dejarnos muchas noches sin dormir (regla número uno del organizador de eventos: “se sabe cuando empiezas pero nunca cuando terminas”). Además, nos va a doler el cuerpo (horas y horas de pie, subiendo, bajando, cargando cajas…es imprescindible que haya un fisioterapeuta en la pandilla del organizador de eventos, he dicho). Los horarios de comida son surrealistas y la batería del teléfono siempre se acaba cuando más lo necesitas (hello Apple!!!)

Si se da el caso  de que el organizador de eventos en cuestión es, además, experto en protocolo como “yours truly”, todo esto lo realizaremos sin correr, gritar y con sonrisa perpetua. A cualquiera se le puede ir la olla en un momento de máxima tensión….pero al de protocolo??!!! Jamás de los jamases!!! “Mira, mira, mucho protocolo pero me ha puesto mala cara!!!”  En fin…

Eso sí, luego está ese momento en el que has colocado la última pieza, te alejas un poco de la mesa y miras, con sonrisa de satisfacción, el puzzle completado. Ese es el momento en el que se va el último invitado, se apagan las luces y el equipo de organización y protocolo se reúne en el bar más cercano a comentar la jugada. Ponemos la última pieza, nos alejamos un poco tener perspectiva y, con sonrisilla de satisfacción y un vodka&tonic en mano, miramos el puzzle completado.

Señoras y señores, bienvenidos a la profesión más bonita del mundo.

Por cierto, el puzzle de las Meninas debe de seguir en lo alto del armario. Quizá uno de estos veranos….

Gracias por leerme,

Marina

De calabazas y Huesitos de Santo

De nuevo 31 de octubre y, ademàs de cerrar mes, vuelvo a verme con opiniones encontradas….

Calabazas versus huesos de santo, o cómo proteger la tradición española frente al producto importado.

Y es que parece que, desde hace varios años, los huesitos de santo, los buñuelos y, mucho más importante, las visitas al cementerio a aquellos que echamos de menos, han dado paso a la calabaza, los disfraces y la juerga.

Y yo, apelando a mi formación diplomática, digo….por qué no disfrutar de ambas tradiciones??? Son acaso incompatibles?

Pasarlo bien, disfrazarnos de momia y engullir azúcar en ningún caso va a restarle maestría  a Don Juan Tenorio. Pedir caramelos de puerta en puerta no va a molestar a doña Inés en esa apartada orilla en la que nos espera desde hace tres siglos y medio.

Celebramos Halloween? OK, qué estamos ‘trayendo a casa’?

Una larga historia contada de manera corta: Halloween es una tradición que celebra el fin de la cosecha. Los graneros están llenos y la supervivencia al invierno asegurada ( celebramos….. no?) Y entonces, los monstruos y los muertos vivientes son realmente necesarios en esta celebración? Pues va a ser que sí, los árboles y las matas celebran su libertad una vez vaciados de los frutos de la cosecha (eso sí, para los disfraces frikis que veis ya no tengo excusa….)

A mí, niña asustazida (mi madre tenía que tunear el cuento de Caperucita Roja de tal manera que el Lobo Feroz quería devorar la cestita de la merienda y no a Caperu)…cómo es posible que me guste tanto la fiesta de los muertos vivientes?

Primero, en mi libro, todo motivo de celebración será bienvenido.

Segundo, mis años viviendo en Estados Unidos me enseñaron que Halloween es, sobre todo, una celebración vecinal. Una excusa para entablar relaciones sociales con los vecinos de mi calle mientras recibo a sus hijos en mi casa y ellos reciben a los mios…me gusta!!!

Existe la posibilidad de unir ambas tradiciones? Propongo dar huesitos de santo rellenos de calabaza a los niños que, disfrazados, llamen a nuestra puerta….

Ahora sin bromas, por encima de todo, sea como sea la manera en la que celebremos esta noche, desde aquí mi recuerdo a aquellos que queremos, echamos de menos y ni olvidamos ni olvidaremos….Y para vosotros calabazas, disfraces, huesos de santo, buñuelos….si puedo tener todo por qué elegir???!!

Señoras y señores, este puente descansen, disfruten y recuerden.

Gracias por leerme,

Marina

SINGING IN THE RAIN

Si el otro día os saludaba con la vista puesta en Londres, hoy el mundo del protocolo mira hacia la Muy Noble, Muy Leal, Benemérita, Invicta y Buena ciudad de Oviedo que celebra la entrega de los Premios Príncipe de Asturias.

Nacida en Oviedo, aprendí pronto a vivir con la permanente amenaza del orbayu que, de manera traicionera, se convierte en chaparrón sin avisar. En Asturias no se lleva una docena de huevos a Santa Clara, se llevan corrales enteros…

 

 

Fuente: Drafthouse.com

 

Esta obsesión por controlar el color del cielo me ha venido muy bien como profesional de la organización de eventos. En un acto, no nos la podemos jugar, ni echarlo a suertes (o salir corriendo si se pone a llover). Siempre, siempre, SIEMPRE tenemos que diseñar el acto pensando que va a llover. Diga lo que diga el hombre del tiempo, el día de nuestro evento va a llover. Si finalmente brilla el sol….estupendo!!! Pero la lluvia no es un plan B, para el organizador de eventos es una realidad.

Si es un evento exterior, carpas siempre. ¿Y si el evento es en Almería? Da igual, carpas. ¿Y si el evento en el Sahara? Da igual, jaimas.

Atención a la calidad de las carpas. Si llueve muy fuerte, pueden hacerse bolsas en la parte superior de la carpa, romperse y calar de golpe a los incautos invitados. En una boda que estuve el mes pasado, los invitados acabaron empujando hacia el exterior de la carpa las bolsas de agua del techo, mientras la orquesta cantaba “Here comes the sun” (Aquí viene el sol) Tremendo. Pero el drama no fue a más, las carpas eran estupendas, aguantaron el chaparrón y la boda fue preciosa.

Si el evento es en interior, nuestra vida será más fácil y dormiremos mejor las noches previas. No obstante, no está de más tener previstos algunos paraguas con gente del equipo de organización para el momento del desencoche (llega coche a puerta, invitado baja de coche, invitado accede a lugar del evento sin mojarse)

Eso sí, ojo a los paraguas en los eventos. Son siempre causantes de problemas.

Conviene tener preparado un lugar para dejar los paraguas mojados (véase ropero, almacén, camerino, cocinas de palacio o catacumbas romanas. Es igual, un sitio hay que tener previsto) Ya, parece una tontería pero cuántas lágrimas se habrán derramado en eventos cuando alguien se encuentra con 200 paraguas mojados y sin saber qué hacer con ellos…

Si el paraguas está cubriendo la ilustre cabeza de un invitado VIP, mejor que no sea un paraguas tamaño XXL. Primero, no dejará ver bien la cara del susodicho a público y medios gráficos (la prensa se nos viene encima y con razón. Ellos llevan horas esperando bajo la lluvia y sin paraguas) Como solución a este punto, propongo los paraguas transparentes (haberlos haylos)

Además, si el paraguas es muy grande nos va a impedir saludar a los otros invitados con naturalidad. Dando dos besos corremos el riesgo de sacarle un ojo a nuestro interlocutor. Si estrechamos la mano, entonces estaremos sujetando un paraguas gigante con una sola mano…si viene un golpe de viento haremos un “Mary Poppins” en toda regla…

Mejor entonces paraguas transparentes y pequeños

Y mejor aún, alguien del equipo de organización sujetando el paraguas sobre la cabeza de los VIPs

Y rozando la perfección, plantarle cara al temporal y saludito rápido bajo la lluvia sin paraguas y a lo loco (esto lo bordan los miembros de la familia real inglesa, qué remedio les queda…Importante, peluquera de urgencia preparada para un último toque ya en el interior)

Abrí este post diciendo que en Asturias llueve mucho. Si. Muchísimo. Pero como dice mi amiga Eva, cuando hace sol en Asturias no hay lugar más bonito en el mundo (y el cielo asturiano le devolvió el piropo luciendo sol en su gran día)

Así que, señoras y señores Keep calm y Asturias Paraíso Natural.

Gracias por leerme,

Marina

PRINCE GEORGE ALEXANDER LOUIS OF CAMBRIDGE

Hoy, 23 de octubre, a las 16,00 hora española, se celebra en Londres uno de los eventos reales del año: el bautizo del príncipe Jorge Alejandro Luis de Cambridge.  Es un nombre digno del tercero en la línea de sucesión al trono inglés, con todo el peso de la tradición pero….un nombre un poco largo para un bebé tan pequeño, no??  Los ingleses le llaman PC (Prince Cambridge), o Royal Baby (bebé real), incluso sabemos que su abuelo, el príncipe de Gales le llama Georgie (Jorgito)

Al contrario de lo que ocurrió con la boda de sus padres (más de dos mil millones de espectadores en el momento del sí quiero), el evento no se va a retransmitir en directo. Pero con ayuda de la historia protocolaria y un poco de imaginación (y los detalles que ya se han filtrado, of course) podemos saber horas antes cómo va a ser ese evento. No obstante, no debemos olvidar que William y Katherine son responsables de renovar la imagen de la Casa Real Británica, ya han roto la tradición en otras ocasiones. Por eso, es de esperar que veremos elementos nuevos en este bautizo.

La primera decisión que hizo temblar las casas de apuestas inglesas fue la localización del evento. El número uno en las apuestas era la Sala de Música del palacio de Buckingham donde se bautizaron el padre y el abuelo de Georgie, además de sus tíos abuelos, los príncipes Ana y Andrés. Otra posibilidad era la capilla privada de la residencia real, donde se bautizó a la reina Isabel, o quizá la capilla de San Jorge (una capilla con el mismo nombre elegido para el bebé?? Alerta roja en las casas de apuestas) del castillo de Windsor, lugar de bautismo del príncipe Enrique. Pero no, los duques de Cambridge han elegido la Capilla Real del palacio de St James para el bautizo de su bebé. Aquí se despidió en privado el príncipe Guillermo de su madre, la princesa Diana, momentos antes del funeral público. (tradición 0 – nueva imagen 1)

Prácticamente innegociable es la persona que celebrará el acto religioso. Está responsabilidad está en manos del Arzobispo de Canterbury, tal y como manda la tradición. No hay que olvidar que el pequeño George será, en su día, la cabeza de la Iglesia Anglicana como corresponde al Rey de Inglaterra (tradición 1 – nueva imagen 1)

Aunque todos los ojos estarán puestos en el modelito elegido por Katherine (atención a Jenny Packman o a Issa, dos de las firmas preferidas de la duquesa) no hay que olvidar que el protagonista del evento es George. El bebé lucirá una réplica del faldón real de cristianar. El original se diseñó en 1841 y lo han llevado ya más de 60 bebés reales, por lo que en 2004 la reina encargó una réplica a Angela Kelly, su modista de confianza (no deja de ser una réplica, así que tradición 2- nueva imagen 1)

El príncipe George tendrá, al igual que su padre, varios padrinos de bautismo. Lo que ha sorprendido son los nombres de los elegidos para esta tarea. Los duques de Cambridge han confiado en amigos de la infancia y compañeros de la universidad de St Andrews para esta tarea. Destacan dos nombres, el de Zara Tindall (hija de la princesa Ana), único royal en la lista, y el de Julia Samuel, una íntima amiga de la princesa Diana. Drama en las casas de apuestas al no aparecer en esta lista ni el príncipe Harry ni Pippa Middleton (1 punto más para tradición,pero también otro punto para nueva imagen)

Completan la lista de invitados la reina Isabel, y su marido el duque de Edimburgo, el príncipe Carlos que asistirá junto a la duquesa de Cornualles, el príncipe Enrique (todo apunta que sin Cressida Bonas) y los Middleton en pleno.

La pila bautismal será la Pila de los Lirios. Data de 1841, es de plata y forma parte de las joyas de la Corona custodiadas en la Torre de Londres. Desde su creación, se ha utilizado para guardar el agua del río Jordán en todos los bautizos reales excepto uno. En 1990, la princesa Eugenia sufría una infección de oído durante su bautizo, así que se saltaron esta parte… (tradición 3 – nueva imagen 2)

Tras la ceremonia religiosa, que se espera dure alrededor de unos 45 minutos, los invitados disfrutarán de una Tea Party en Clarence House. Se les servirá un trozo de la tarta de bodas de lo duques de Cambdrige, imagino que perfectamente conservado para la ocasión…

Para conmemorar el acontecimiento, se acuñarán 22 monedas de oro, con valor de 50,000 libras cada una. Por si están un poco fuera de presupuesto, también saldrán a la venta réplicas en plata a 5 libras. Por supuesto, Oxford Street se llenará de vendedores con todo tipo de souvenirs para recordar el momento.

El príncipe George ha recibido una postal gigante donde 5,000 ingleses han firmado, vía online, enviándole los mejores deseos en el día de su bautizo (tradición 3 – nueva imagen 3)

Ladies and gentlemen, parece que tenemos un empate. Atentos hoy a la BBC y a las casas de apuestas!!

Gracias por leerme,

Marina